viernes, 26 de mayo de 2023

Seamos serios cuando hablemos de ETA

Cuando los datos y la tendencia desmienten el cercano apocalipsis económico que anunciaban los voceros del PP; cuando la decidida posición política del Gobierno de Sánchez en la Unión Europea ha traído ventajas para España y ha hecho virar la política europea a posiciones que eran impensables ante el poderoso oligopolio energético; cuando los ERTE han evitado el cierre de muchas pequeñas y medianas empresas; cuando el número de afiliados a la seguridad social es el más alto conocido; cuando las reformas en el ámbito social y laboral (salario mínimo interprofesional, renta mínima, contratos fijos, empleadas del hogar, etc) no han causado la vaticinada ruina de las empresas ni han impedido cuantiosos beneficios; cuando los impuestos extraordinarios a la banca no la han llevado a la quiebra, sino que han supuesto un pequeño pellizco a los 21.000 millones de euros de beneficios obtenidos en el año 2022; cuando la política económica del Gobierno ha sido respaldada por la Unión Europea, a pesar de la desleal y reiterada intención del PP de torpedear los planes y el envío de fondos; cuando el PP carece de programa económico y lo fía todo, como siempre, a bajar impuestos a los ricos; cuando la naturaleza desmonta la ignorancia en que vivía el PP siguiendo la opinión del primo de Rajoy sobre el cambio climático; cuando se quiere fundamentar la orientación política de un país que se aspira a gobernar sobre tópicos rancios, chascarrillos malintencionados y baratijas ideológicas, en el mejor de los casos, y en el peor, sobre verdades a medias, mentiras completas y falsificaciones históricas, se busca una tabla que pueda salvar al PP de tanta incompetencia.

Entonces aparece Bildu transmutado en ETA. Aquí también hay una ley “trans”, que en el PP aplican cuando les conviene: si gobierna el PSOE, solo o en compañía, Bildu es ETA, una banda terrorista, aunque ya no exista, con quien no se puede negociar y, mucho menos, lograr algún apoyo. Cuando gobierna el PP, por ejemplo, en el País Vasco, entonces las cosas son distintas; cuando gobernaba Aznar, ETA no era una banda terrorista, sino el Movimiento Vasco de Liberación con el cual se podía negociar, y para facilitar esa negociación se podía ser generoso e incluso acercar presos etarras a cárceles del País Vasco, excarcelar a otros y permitir el regreso a unos terceros. Así que seamos serios, porque hay demasiada gente con poca memoria o parece que haya nacido ayer, porque desconoce la historia inmediata. Y para poner su agenda al día, ahí van unos datos y unas frases del Liderísimo y de otros miembros de la dirección del PP:  

“El proceso y el procedimiento serán largos. No podrá haber nunca vencedores ni vencidos” (Martín Fluxá, 28/11/1997).

“Si los terroristas deciden dejar las armas, sabré ser generoso” (Aznar, 3/3/1998).

“En dicho proceso, quiero decirles que el Gobierno incorporará una nueva orientación de la política penitenciaria, consensuada, flexible y dinámica, que acompañe los avances que se vayan produciendo en el aseguramiento de la paz” (Aznar, 2/10/1998).

“El Gobierno y yo personalmente he autorizado contactos con el entorno del Movimiento Vasco de Liberación” (Aznar, 3/11/1998).

“Si se trata de contrastar la voluntad de diálogo de ETA, habrá que hacerlo directamente con la organización armada” (Piqué, 4/11/1998):

“Tomar posesión de un escaño es preferible a empuñar las armas” (Aznar, 18/12/1998).

“El Gobierno, cuando toma decisiones, hace política, no hace gestos, y quien interprete en clave de gesto (el acercamiento de presos) no va por buen camino, si lo ve en clave de una política de fondo puede acertar más” (Aznar, 10/9/1999).    

Durante el mandato de Aznar se produjeron 311 excarcelaciones de etarras, de las cuales 64 correspondieron a terroristas condenados a penas superiores a 20 años y en algunos casos superiores a los 200 años. Un caso especialmente significativo por su reincidencia es el de Iñaki Bilbao, condenado a 52 años de cárcel, reducidos a 30, de los que por redención de penas cumplió diecisiete.

Bilbao, excarcelado en septiembre de 2000, asesinó en marzo del 2001 a Juan Priede, concejal socialista del ayuntamiento de Orio. Acebes y Rajoy, eran entonces ministros de Justicia y de Interior, respectivamente.

Así que, por favor, seamos serios, olvidémonos de Bildu y hablemos de los problemas locales y regionales, pues de eso van estas elecciones. Y quien carezca de programas locales o autonómicos, que se calle y escuche, que a lo mejor aprende algo de los demás.

25 de mayo de 2023. Para FB y El obrero.es 

 

miércoles, 24 de mayo de 2023

Una vida con libros

En Madrid, un año más vuelven los libros a su lugar, al paseo de coches del Retiro, en sus fechas habituales y con sus puntuales chaparrones, que no faltan en este año de pertinaz sequía, como decía alguien que no era poeta.

Se trata, claro, de los libros nuevos, de las novedades, pues los libros antiguos tuvieron su interesante muestra días atrás en el paseo de Recoletos.

Con la Feria del Libro, Madrid mantiene una saludable tradición que supera los ochenta años, que es más o menos la vida de una persona; una vida con libros, si se desea, pues España es un país donde se lee poco. Aún así la oferta de novedades es grande, debe estar el torno a los 90.000 títulos anuales, aunque las tiradas, si no se trata de autores muy reconocidos, son cortas. Un milagro, dada la poca ayuda o siquiera la atención dispensada a los editores, en particular a los pequeños, por parte de las instituciones públicas.  

Cuesta creer que durante la dictadura, que vigilaba lo que se publicaba, difundía o exhibía, pudiera inaugurarse y mantenerse una muestra cultural que, en teoría, desafiaba la esencia doctrinaria del propio régimen, porque los libros, a pesar de la vigilancia de los censores civiles y eclesiásticos, son una ventana abierta a otras ideas, a otras vidas, a otras tierras y otras épocas; lo opuesto a las ortodoxias, que no desaparecen, sino que se renuevan para gusto de viejos y nuevos doctrinarios.

En los años sesenta, y seguramente antes, en el paseo de coches del Retiro se celebraban carreras de motos, en las que he visto vencer a un jovencísimo Ángel Nieto en la categoría de 75 centímetros cúbicos, y a unos locos, montados en unos trastos de 500 centímetros cúbicos (hoy, moto GP), tomar como suicidas la curva de la Rosaleda. Luego, el ruidoso y contaminante espectáculo de los premios de primavera se trasladó al circuito del Jarama.

Desde niño recuerdo las visitas familiares a la Feria del Libro, dirigidas por mi padre, empedernido lector, que siempre compraba algo para él y para mi madre, y siempre “caía” para la “tropa” algún tebeo, un cuento o una novela juvenil, cuando no existía, creo yo, tal género literario, sino simplemente novelas.

De lector de tebeos, pasé a lector/devorador de autores como Julio Verne, Oscar Wilde, Alejandro Dumas, Alphonse Daudet, Walter Scott, Jack London, James Fenimore Cooper, Saint-Exupèry, Robert Stevenson, Daniel Defoe, Carlos Dickens, Arthur Conan Doyle, Edgar Rice Burroughs, Frances H. Burnett, Mark Twain, Louise May Alcott, Harriet Beecher Stowe, Henry R. Haggard, Rudyard Kipling, Emilio Salgari, P. C. Wren, Edmundo de Amicis, Zane Grey, Silver Kane, José Mallorquí y otros. Todos extranjeros, salvo los dos últimos, pero debo añadir en mi defensa, que cuando crecí, o quizá al mismo tiempo, también dediqué tiempo a la literatura nacional. Otro día hablaremos de eso, para que estas líneas no parezcan un ‘currículum vitae’ solicitando empleo.

Como lector, de niño no pensé que pudiera llegar a escribir un libro; eso de ser escritor eran -y son- palabras mayores. Tampoco me puedo considerar un principiante, y aunque siempre se aprende leyendo y, claro, escribiendo, no me puedo considerar escritor, sino todo lo más un escribidor, que trata de ordenar la mente juntando las palabras en cierto orden y, a ser posible, con cierta gracia y a veces con humor.

Por tal motivo, les comunico que el próximo lunes día 29 de mayo, cumpliendo mi papel de impostor, estaré, a partir de las 12 de la mañana en la Feria del Libro, en la caseta número 97, cercana a la puerta de O’Donnell y casi enfrente del antiguo Florida Park, donde pueden hallar lo que me han publicado los amigos de La linterna sorda. Espero que nos veamos allí.