Mostrando entradas con la etiqueta Mujeres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mujeres. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de noviembre de 2018

Tópico feminista

Comentario a propósito de un cartel sobre violencia de género.

Gramsci dejó dicho -escrito- que las clases subalternas se miran en las clases dominantes, como en un espejo, para construir, a partir de los rasgos de aquellas, su identidad y sus propósitos. Diríamos que se perciben como un reflejo en positivo de las clases dominantes que han construido en negativo. Es un modelo maniqueo, de bueno o malo sin término medio. 
Lo mismo sucede con el feminismo, o con alguna de sus corrientes, que ha construido una imagen negativa de lo masculino, para, a partir de ella, construir en positivo el modelo de lo femenino. Los rasgos más tópicos de esa visión de lo masculino están recogidas en ese cartel: no abuses, no agredas, no violes, no mates.

viernes, 27 de abril de 2018

Código Penal

Sobre la sentencia de la violación en grupo a una chica, perpetrada por "la manada"
Primero. El Código Penal no representa la suprema sabiduría ni la máxima objetividad en todos sus artículos. Segundo, tampoco la representan quienes lo interpretan y lo aplican, que son los jueces. Tercero, y tampoco quienes elaboran las leyes, que son los diputados. El Código Penal tiene su historia y su dependencia de ideas que socialmente puedan haber quedado desfasadas pero que aún conserven su impronta en algunos artículos.
No hace mucho tiempo, Eduardo Torres Dulce, que fue Fiscal general, decía que el Código Penal se había modificado casi 30 veces en pocos años y que de tales reformas, con enmiendas a artículos, adiciones, reinterpretaciones, etc había quedado en muchos casos con artículos difíciles entender y, por ende, de aplicar desde un solo punto de vista. Lo cual explica, también, las condiciones en que se elaboran las leyes, que, por múltiples causas, se alejan de las condiciones idóneas de tranquilidad, serenidad, ponderación, atención al bien común (antes que a los intereses de partido), consultas con la sociedad, con expertos en distintas materias, análisis de la jurisprudencia existente y de los efectos que han tenido leyes similares, etc. y se acercan bien, a la confección de leyes que se adecuan a la ideología del partido que tiene la mayoría en el Parlamento o bien al habitual mercadeo con otros partidos si no la tiene. Si me apoyas en este enmienda, yo te apoyo en la otra, y si me prestas los votos necesarios para sacar adelante esta ley, yo te apoyaré en el proyecto de la ley de Costas, o de Aguas, o de Dependencia, o en las pensiones o en los presupuestos.

miércoles, 7 de marzo de 2018

José Antonio. Feminismo


Habéis querido, mujeres extremeñas, venir a acompañarnos en nuestra despedida. Y acaso no sabéis toda la profunda afinidad que hay entre la mujer y la Falange. Ningún otro partido podréis entender mejor, porque precisamente en la Falange no acostumbramos a usar ni la galantería ni el feminismo.
La galantería no era otra cosa que una estafa para la mujer. Se la sobornaba con unos cuantos piropos, para arrinconarla en una privación de todas las consideraciones serias. Se la distraía con un jarabe de palabras, se la cultivaba una supuesta estúpida, para relegarla a un papel frívolo y decorativo. Nosotros sabemos hasta donde cala la misión entrañable de la mujer, y nos guardaremos muy bien de tratarla como una tonta destinataria de piropos.
Tampoco somos feministas. No entendemos que la manera de respetar a la mujer consista en sustraerla a su magnífico destino y entregarla a funciones varoniles. A mí siempre me ha dado tristeza ver a la mujer en ejercicios de hombre, toda afanada y desquiciada en una rivalidad donde lleva -entre la morbosa complacencia de los competidores masculinos- todas las de perder. El verdadero feminismo no debiera consistir en querer para las mujeres las funciones que hoy se estiman superiores, sino en rodear cada vez de mayor dignidad humana y social las funciones femeninas.
Pero por lo mismo que no somos galantes ni feministas, he aquí que es sin duda nuestro movimiento aquel que en cierto aspecto especial asume mejor un sentido femenino de la existencia.
J.A. Primo de Rivera: Charla en Don Benito, 28/4/1935, OO.CC.  P. 142  

martes, 25 de abril de 2017

Vigilando, pero poco

Good morning, Spain, que es different

Esperanza Aguirre ha dimitido como concejala y portavoz del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Madrid, alegando en su descargo no haber vigilado lo suficiente los malos pasos de Ignacio González -un presidente ejemplar, según ella-, al que, como otros, promovió hasta encumbrarle como su sucesor a la presidencia del gobierno autonómico.
El caso no es único, ya que Aguirre, que ha nombrado a unos 500 cargos, dijo que sólo dos le habían salido “ranas”, tampoco vigiló las andanzas de otros altos cargos de su total confianza por sendas que les alejaban de la ley, sin que ella, al parecer, se diese cuenta de lo que ocurría. Claro que tampoco mostró mucho empeño en salir de dudas acerca de lo que la prensa, desde hacía tiempo, venía publicando, que era mucho.
Las personas imputadas en casos de corrupción que ha tenido más cerca, y sólo teniendo en cuenta a los más destacados y afectados por las tramas Gurtel, Púnica, Sanidad y Lezo, son catorce -cuatro exalcaldes: Ginés López (Arganda), Jesús Sepúlveda (Pozuelo), González Panero (Boadilla), Guillermo Ortega (Majadahonda), dos ex diputados autonómicos (Martín Vasco y Bosch Tejedor), seis ex consejeros autonómicos (López Viejo, Lucía Figar, Salvador Victoria, Juan J, Güemes, Manuel Lamela y Francisco Granados), un ex gerente y tesorero del PP de Madrid (Beltrán Gutiérrez, imputado en las tarjetas “black” de Bankia) y un ex presidente de la Comunidad de Madrid (Ignacio González).
Pero con ellos, y por ahora, no se agotan los casos de corrupción del PP en Madrid, pues, además de los que tienen su origen o alcanzan a la sede central (Gurtel, Bárcenas, Bankia), hay otros casos que se apuntan (MercaMadrid, con Concepción Dancausa, delegada del Gobierno, imputada) y otros muchos repartidos por municipios de la provincia, que aumentan sus responsabilidades, pues Aguirre ha sido presidenta del PP de Madrid durante doce años (2004-2016), sin que ese cargo le haya servido, entre otras cosas, para apercibirse, entre otras cosas, de quienes le financiaban ilegalmente las campañas electorales a través de la fundación Fundescam.
La disculpa de hacerse la tonta, la traicionada, la engañada, sencillamente no cuela, porque Aguirre se jactaba de gobernar el partido con gesto severo y el puño de hierro, ubicándose, como Lideresa, en el polo opuesto a Rajoy, que ejerce de líder ausente y poco preciso. Por algo, Aguirre, sintiéndose la legítima heredera de Aznar, quiso disputarle la jefatura, aunque sin llegar al final, presentándose como una Margaret Thatcher con peineta y mantilla.
No hace mucho tiempo, con su habitual chulería, publicó un libro titulado “Yo no me callo” (¡faltaría más!), que merece una segunda parte: “Y tampoco vigilo”. Aunque quizá vigilaba, pero poco -estaba inaugurando cosas y vigilando a la izquierda que no gobernaba-, mientras sus inmediatos colaboradores trincaban mucho, entregados en cuerpo y alma al Ars forrandi.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Ejemplares mujeres

Digno ejemplo el de estas mujeres yazadíes. No hay que huir de los fanáticos, hay que quedarse y resistir. Entre los refugiados sirios hay muchos jóvenes que en vez de huir deberían quedarse y luchar, defender su casa, su trabajo, su país y su sociedad. Cuando Europa estaba anegada por dictaduras, y el fascismo y el nazismo eran triunfantes, en España se libró la primera batalla de la segunda guerra mundial contra el eje Berlín-Roma-Tokio. Esa batalla, por circunstancias ya conocidas, se perdió y miles de españoles buscaron refugio en Francia, pero la huida se produjo después de luchar y resistir tres años al ejército de Franco apoyado por la werhmatch, que entonces el mejor ejército del mundo.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Rosa Parks

Con los dramáticos precedentes de los asesinatos de los miembros de la Asociación para el Progreso de la Nación de Color (NAACP), George Lee y Lamar Smith, en Misisipi, en mayo y junio de 1955, y del secuestro y posterior asesinato del adolescente negro Emmet Till, en el mismo estado, en agosto del mismo año, el día 1 de diciembre, la costurera afroamericana Rosa Lee Parks[1], miembro también de la NAACP, se negó a ceder a un hombre blanco el asiento que ocupaba en un autobús de Montgomery (Alabama), cuando, cansada de trabajar, regresaba a su casa. La única cansada era yo; cansada de ceder, dijo. 
En otras ocasiones se había negado a subir al autobús por la puerta de atrás, reservada a los negros, y el conductor la reconoció. Como otras personas que, en Montgomery, habían sido detenidas ese año por la misma causa -Claudette Colvin, en marzo, y Mary Louise May, en octubre-, fue detenida y condenada a pagar una multa de 14 dólares. Además perdió su empleo y más tarde tuvo de cambiar de domicilio a causa de las amenazas recibidas, pero su acto suscitó un boicoteo a la compañía de transportes, que duró más de un año y acabó con la segregación en el transporte público.
El boicot, promovido por la NAACP y llevado a cabo entre amenazas y coacciones de racistas blancos y de autoridades locales -hubo casi cien personas detenidas mientras duró-, dio a conocer públicamente la figura de Martin Luther King, y luego, al extenderse a otras ciudades como forma de protesta, suscitó las primeras movilizaciones a favor de los derechos civiles para la población de color.



[1]En 1996, Rosa Lee Parks recibió la medalla Presidencial de la Libertad y, en 1999, la medalla de Honor del Congreso. Falleció el 24 de octubre de 2005, a los 92 años de edad.

viernes, 19 de junio de 2015

Mujeres al poder

Good morning, Spain, que es different
In illo tempore, un viejo maestro chino, de nombre Mao Tse Tung (Mao Zedong, según el sistema de transcripción fonética “pinyin”), dijo que las mujeres eran la mitad del cielo por el papel que cumplían en las transformaciones de una sociedad tan sometida a las tradiciones como es la china, según han contado Pearl S. Buck o en fecha más reciente Amy Tan.
Con una mano sostienen la mitad del cielo y con la otra la mitad del mundo, tal era la idea del viejo maestro de escuela o más bien viejo poeta, que de eso o de artista, dicen las lenguas de doble filo, tenía más que de político. Puede ser, porque, chino o europeo, americano o catalán (hay que citarlo, porque si no se enfada Artur Mas) ¿quién no lleva un poeta dentro, que saca a relucir en cuanto se enamora, para ser merecedor de una mirada de la idolatrada con una composición de ripios vengonzantes? Que levante la mano quien no haya intentado escribir un soneto a una gachí (o a partes de ella, que le hayan servido de inspiración). El mismo Marx admitía haber escrito versos, supongo que dedicados a la joven Jenny Von Westfalen, su “princesa fascinante”, aunque reconocía que eran malos, porque no era un poeta sino sólo un rimador. Ella no se lo tuvo en cuenta, porque se casó con él y le colmó de dicha, como reconoció siempre el propio Moro.
Para Marx, las mujeres también eran la mitad del cielo -y Jenny el cielo completo- y eso que, salvo el incidente con Lenchen, tuvo un vida conyugal dura pero de lo más normal, burguesa, diríamos.
La vida amorosa o pasional de Mao es otra cosa, pues, según dicen las lenguas de doble filo, hizo uso de su inmenso poder para rodearse, incluso en la vejez -viejo pero verde-, de jovencitas, con enfado de Chiang Chin, su segunda esposa,  según cuenta Roxane Witke en “Camarada Jiang Quing” (en la nueva fonética).
Jovencitas militantes que aceptaban someterse a los deseos del jerarca por el honor de compartir el catre con el Gran Timonel o por el temor de no hacerlo y verse luego obligadas realizar la reglamentaria autocrítica ante un comité de disciplina del Partido, ser expuestas al escarnio público en un “dazibao” o  deportadas a la Mongolia ulterior o al desierto de Gobi a reeducarse en una aldea campesina, después de haberse declarado culpables de profesar desviaciones burguesas siguiendo la línea traidora de Liu Sao Chi, Teng Siao Ping y Lin Piao. Claro que acceder a la alcoba de Mao conllevaba el peaje de soportar los efluvios de su particular noción de la higiene. 
Mao era un timonel de tierra adentro. Había nacido muy lejos del mar, en la provincia de Hunan, en el centro del vasto Imperio del Centro, y era poco amigo del agua, además de tenerle manía al jabón, por lo que sus costumbres higiénicas eran las habituales de los campesinos; en eso era tradicional, aunque de donde yo vengo, que no es China, le calificarían de espeso y donde yo vivo le llamarían directamente guarro.
Pero el propósito de este cuento (chino) no era hablar de China sino de España, que no es la mitad el cielo, ni siquiera la cuarta parte, aunque para la derecha gobernante haya sido, y siga siendo, pero menos, el paraíso del latrocinio, de los pelotazos, de los negocios montados al amparo del poder y del dispendio de dinero público.
Pero desde el 24 de mayo, las cosas están empezando a cambiar y gran parte del cambio se debe y se deberá a las mujeres, porque llegan las mujeres y se van las señoras.
Llegan las mujeres de verdad, no ese prefabricado modelo de señoronas de la derecha, producidas en serie, todas iguales, por dentro y por fuera. Llegan las mujeres plebeyas, mujeres valientes, féminas feministas, mujeres trabajadoras, mujeres titánicas por la tarea que tienen delante al frente de instituciones importantes, como Manuela Carmena en Madrid, Ada Colau en Barcelona, Mónica Oltra en Valencia, Teresa Rodríguez en Cádiz, Uxue Barkos en Navarra, Amparo Marco en Castellón, además de Susana Díaz en la Junta de Andalucía, que esperemos esté a la altura de las anteriores.
Y se van las señoras finolis -Esperanza Aguirre, Dolores de Cospedal, Rita Barberá, Luisa Fernanda Rudi, Teófila Martínez, Yolanda Barcina o Ana Botella-, ayer poderosas y figuronas, que han sucumbido al maremoto purificador de los votos.
Se van las reinas del pijerío, las señoras de fulano, señoras de misa y mantilla, de Hermés y Vuitton (regalado), de la derecha bien y carca, piadosas y a la vez inmisericordes con los que no son de su clase, displicentes señoras de sueldo alto y gustos caros, de coche oficial para ir a la “pelu” a hacerse unas mechas (rubias, of course) en horario laboral, que abandonan la poltrona ofendidas y se van con el gesto adusto y la frente muy alta, sorprendidas de que, por fin, mucha gente se haya dado cuenta de que han tenido la cara muy dura y la mano muy larga.

miércoles, 28 de enero de 2015

Uniforme pluralidad

Good morning, Spain, que es different

Esta mañana, cuando he ido a comprar periódico me he encontrado con que, al menos, cuatro diarios de tirada nacional, editados en Madrid -El País, El Mundo, La Razón y ABC-, ofrecían la misma portada, que es un anuncio del Banco Santander.
Seguramente sin querer, Ana Patricia Botín, al hacer coincidir portadas y contraportadas, ha señalado un problema grave del sistema de producción de noticias de este país, que es la coincidencia de contenidos por su escora a la derecha.
La pluralidad es más formal que real, pues las líneas editoriales corren bastante parejas, como señalaba hace poco tiempo la Vicepresidenta, cuando incluyó a El País en el grupo de medios serviles, y hoy, esa formal pluralidad ha quedado borrada con la primera y la última plana, que componen una sobrecubierta y las páginas interiores, con un gran anuncio del Banco Santander. Lo cual es un alarde de poderío, porque hace coincidir el fondo y la forma de la información, y consigue determinar, en cuatro diarios, cuál es la noticia más importante del día para todos y cada uno de ellos, la que merece la primera y la última plana, la que mejor refleja la actualidad, el alfa y el omega de la realidad: que es el anuncio de un banco. El que paga, manda, así de claro.    
El anuncio, de cuatro páginas a color, no es cualquier cosa, sino la promoción de una estratégica línea financiera de cara a los estudiantes, que sale al paso de las carencias de este país, ya que pretende suplir, desde el campo del negocio privado, lo que el Gobierno está triturando en el ámbito de lo público. Dos frases que abren la información interior- “Un compromiso con la educación y el futuro” y “Becas para un futuro mejor”- vienen a decir: chicos, chicas no os preocupéis, lo que no hace el Gobierno lo ofrece el Banco Santander.
El anuncio se titula “Generación encontrada”, como una respuesta en positivo a la idea pesimista de “generación perdida”, y está ilustrado con fotografías de jóvenes dinámicos y optimistas y frases entusiastas, llenas de pretendido ingenio, que no son más vacuidades salidas del manual de una escuela de negocios o de una acelerada sesión matinal de “brain storming”: A ver, chicos, pensad en unas frases que reflejen espíritu juvenil, afán emprendedor y una sana rebeldía comercial, pero sin criticar el sistema, ni proponer alternativas bolivarianas. Y este es el resultado: “Porque tengo la capacidad y la responsabilidad para afrontar desafíos”, dicen que dice un tal Daniel, de 22 años, que seguramente es un becario de la agencia que ha producido el anuncio, que trabaja 10 horas por cuatro cuartos. “Porque el futuro es el lugar donde voy a estar el resto de mi vida”, dice un tal Gustavo”, frase que puede ser de otro becario. “Porque no creo en la resignación”, afirma un tercer becario, que piensa en pedir ya un crédito al banco y abandonar la agencia. “Porque nos merecemos la oportunidad de demostrar de qué somos capaces”, afirma una chica, María, que no puede faltar en la cuota de lo políticamente correcto y de lo financieramente conveniente, porque al banco, a la hora de conceder créditos lo mismo le dan los chicos que las chicas. “Porque no nos queremos arrepentir de lo que no hemos hecho”, dice otra, Patricia, que no sabemos lo que ha hecho o lo que quiere hacer. “Porque es ahora a nunca”, concluye Alberto, que parece dispuesto a pedir una beca hoy mismo.
El anuncio concluye, ya en la contraportada, con una frase entre corchetes, que tiene resonancias de la época aznariana: “5.000 nuevas oportunidades”, y la fotografía de una jovencita con los brazos alzados y el sol en la cara, mirando al futuro con una sonrisa un tanto forzada -sonrisa Profident-, asomando por el techo de lo que parece un coche descapotable.
El anuncio viene avalado, no se sabe si financiado, por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, en lo que parece una de esas muestras de colaboración entre las universidades públicas y las empresas privadas, que tanto gustan al señor ministro del ramo.  

El anuncio se publica hoy, día de Santo Tomás de Aquino, patrón de los estudiantes, pero más parece un anuncio propio del día 4 de noviembre, San Carlos Borromeo, patrón de la banca.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Mujeres sargento

Comentario al texto de Palinuro "Tres mujeres".
En el tema de la corrupción, hay mujeres florero (Ana Mato, la misma Botella, Rosalía Iglesias,  mujer de Bárcenas,o la infanta Cristina), "señoras de" que no ven, que no oyen, que no saben ni contestan, pero gastan sin dudar lo que aportan sus maridos en blanco y en "black", y mujeres sargento (y mujeres capo), como las aludidas (Sáenz de Santamaría, Esperanza Aguirre, Cospedal), más Rita Barberá, Luisa Fernanda Rudi, la difunta Isabel Carrasco, Sonia Castedo, Maria Antonia Munar, Marta Ferrusola, Asunción Barcina o Cristina Cifuentes, entre otras hembras bravas de este recio país. Por cierto, ¡Qué país!