martes, 24 de junio de 2014

Maniobras fiscales



Good morning, Spain (que es different).

El Gobierno intenta prevenir el previsible descenso electoral anunciando una bajada de impuestos en dos años, con la que espera reducir en 6.000 millones de euros la recaudación en el IRPF, en 2015 y 2016. Pero con ella no volveremos a la presión fiscal de 2011, pues debemos recordar que la subida de impuestos aplicada por Rajoy en diciembre, nada más llegar a la Moncloa, supuso un aporte de 30.000 millones de euros a Hacienda.
Con el Gobierno del Partido Popular, la presión fiscal en España ha alcanzado el nivel más alto desde 1996, en que empezó a subir, curiosamente, cuando Aznar llegó a la Moncloa.    
La anunciada rebaja no ha sido vista con buenos ojos en la Unión Europea porque es contraria a cumplir los objetivos del déficit, por lo cual, es muy posible que, pasadas las elecciones, sean necesarias nuevas medidas de ajuste y volvamos a los recortes y a la subida del IVA, tal como el FMI viene recomendando con insistencia.
Mientras el Gobierno juega con los impuestos para conseguir más votos, se le ve poca intención de hacer frente a lo que verdaderamente importa en materia fiscal, que es el fraude, a cuyo combate dedica la quinta parte de los recursos que dedica Holanda y la cuarta parte de los que dedica Francia.
Según Fedea, el fraude en el IRPF es de unos 20.000 millones de euros al año y estima que se ocultan 144.000 millones de euros en paraísos fiscales. Según el Círculo de Empresarios la suma evadida ronda los 70.000 millones de euros.

domingo, 22 de junio de 2014

Keynes y la mujer



Good morning, Spain (que es different)
“Que nadie suponga que es la mujer que trabaja la que va a sobresaltarse por las ideas del control de nacimientos o de la reforma del divorcio. Para ella estas cosas sugieren nueva libertad, emancipación de la más intolerable de las tiranías. Un partido que discutiera estas cosas abierta y sensatamente en sus mítines descubriría un interés nuevo y vivo en el electorado, porque la política estaría tratando una vez más de las materias sobre las que todos quieren saber y que afectan profundamente a la propia vida.
Estas cuestiones también se entrelazan con los temas económicos, que no puede eludirse. El control de nacimientos tiene que ver, por una parte, con las libertades de las mujeres y, por otra, con el deber del Estado de desempeñar algún papel relacionado con el tamaño de la población, de la misma manera que tiene que ver con el tamaño del ejército o con el volumen del presupuesto. La situación de las mujeres asalariadas y el proyecto de un salario familiar afectan no sólo a la condición de la mujer, la primera en la ejecución del trabajo pagado y el segundo en la ejecución del trabajo no pagado, sino que también suscitan la cuestión general de si los salarios debieran fijarse por las fuerzas de la oferta y la demanda, de acuerdo con las teorías ortodoxas del ‘laissez-faire’, o si debiéramos empezar a limitar la libertad de esas fuerzas, por referencia a lo que es justo y razonable, teniendo en cuenta todas las circunstancias.
J.M. Keynes (1925), “¿Soy un liberal” en Ensayos de persuasión.

sábado, 21 de junio de 2014

Geopolítica europea



Good morning, Spain (que es different)
“El gran pacto social de 1945 fue fruto de esa correlación de fuerzas. Podemos resumir ese pacto social de dimensiones europeas como una gigantesca y transnacional revolución pasiva realizada en el territorio de Europa occidental. Podríamos resumirlo con la siguiente expresión: estado del bienestar a cambio de renunciar a la revolución democrático-popular. Todo un sistema de valores, una entera cultura construida en torno a las grandes conquistas sociales de 1945. Constituciones como la francesa de 1946 y la aún más avanzada italiana de 1948, en las que se recuperaba el discurso de los derechos del hombre y del ciudadano, fueron adoptadas de forma más o menos consensuada. La propia Declaración de los derechos del hombre de 1948 formaba parte de ese proceso, cuyos aspectos progresivos fueron truncados por la guerra fría (…)
La Unión Europea y el euro, lejos de ser, como afirma la mayor parte de la izquierda europea, una construcción incompleta, es un mecanismo adecuado a las necesidades y objetivos de quienes la diseñaron y para liquidar lo que quedaba de soberanía de los distintos estados. Por el contrario, se trata de una superestructura que permite gobernar toda el área europea sometiéndola a un auténtico estado de excepción (…) Por eso, el problema que discutimos está lejos de ser un problema de simple técnica económico-monetaria. La tarea que pasa a primer plano consiste en recuperar la soberanía nacional de cada estado miembro (…) Dentro de la UE, los estados nacionales son, cada vez más, simples estructuras jurídico-represivas al servicio de mecanismos de intercambio y desarrollo desiguales. Simples estados cipayos del imperio alemán. Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón caracterizó en 1997 esta situación con una metáfora eficaz: el síndrome de Vichy.”
Ramón Franquesa y Joan Tafalla: “La nueva geopolítica europea. Hacia un bloque histórico de los países del sur”, El viejo topo nº 317, junio 2014.

viernes, 20 de junio de 2014

Un rey nuevo, un reino viejo



Good morning, Spain (que es different)
Ya tenemos nuevo Rey. Gaudeamus. Un rey nuevo para un reino viejo. Un reino muy distinto del que hallaron los Borbones, en 1701, cuando llegaron desde Francia, y en el que se asentaron después de librar una guerra de dimensiones casi continentales, en la que Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV, rey de Francia, y el archiduque Carlos de Austria, hijo del emperador Leopoldo I, se disputaron el trono de España y de sus posesiones. Entonces había un imperio, ya no lo hay. 
Entre 1701, en realidad, entre 1714, y 2014, es decir, entre el comienzo del reinado ya en paz de Felipe V y la proclamación de Felipe VI median 300 años de monarquía borbónica llenos de altibajos, con tensiones dinásticas y tres guerras civiles (carlistas), tres restauraciones borbónicas, que corresponden a una fuga (Fernando VI) y dos abdicaciones (Isabel II, Alfonso XIII), el breve reinado de un rey italiano (Amadeo), dos efímeras repúblicas, algunos intentos revolucionarios, varios pronunciamientos militares, una guerra civil, una larga dictadura y, finalmente, la tercera restauración borbónica y un largo período de estabilidad y, a pesar del desigual reparto de riqueza y oportunidades, de prosperidad y modernización.
Hoy, el reino está erosionado en sus instituciones políticas, desde las más altas y simbólicas -monarquía, judicatura, Iglesia-, hasta las bajas y representativas -gobierno, parlamento, clase política- y sociales -patronales, sindicatos-.
El reino está empobrecido por la crisis económica y por las medidas aplicadas por el gobierno para salir -¿salir?- de ella, amenaza cuartearse territorialmente, cuando ya está cuarteado por la religión -España laica, España católica-, por la ideología -izquierda, derecha- y sobre todo por la renta -ricos más ricos y pobres más pobres- y empieza a estarlo por el tipo de Estado -monarquía, república-.
Dependiendo de lo que el nuevo rey, dentro de su limitado campo de actuación, se plantee hacer ante la difícil situación del reino, su proclamación se podrá entender como el inicio de un nuevo tiempo o sólo como la agónica continuación del viejo.

miércoles, 18 de junio de 2014

Duro y blando

En estos días, a propósito de la sucesión en el titular de la Corona, circula entre comentaristas y periodistas la frase, ya tópica, de que el rey reina pero no gobierna, pues carece de poder. Lo cual es, de entrada discutible, pues según el artículo 56.1. de la Constitución: "El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones..." y a ver cómo se hace eso de arbitrar y moderar el funcionamiento de las instituciones. Y según el artículo 62. h), ostenta el mando supremo de las Fuerzas Armadas. 
Quizá no gobierne, pero poder, lo que se dice poder, tiene bastante, y no es sólo simbólico. Puede decirse, que, según la distinción de Joseph Nye, el Rey dispone de un excepcional "poder blando" (simbólico, representativo) y del máximo "poder duro" (el mando supremo del Ejército).

Último trámite



Good morning, Spain (que es different)

Ayer, la ley orgánica sobre la abdicación del Rey superó en el Senado el último trámite de su paso por las Cortes antes de ser sancionada, hoy, por el propio monarca para dejar paso a la coronación, mañana, del príncipe Felipe como nuevo Rey de España. Una ley orgánica fundamental con un tratamiento muy rápido -una semana-, que muestra que los trámites legales no son un obstáculo insalvable cuando existe la firme decisión política -si se quiere, se puede- de hacer algo.
Como en el Congreso, votaron a favor los senadores del PP, PSOE, UPN y Foro Asturias (UPyD carece de senadores), que sumaron 233 de los 258 parlamentarios presentes (casi el 90%), votaron en contra los 5 senadores de IU, ICV y ERC, se abstuvieron los 20 de PNV, CiU y Coalición Canaria y se ausentaron de la cámara los dos senadores de Bildu y Amaiur.
Y como sucedió en el Congreso, quedaron expuestas dos posiciones opuestas: la de quienes aún defienden la vigencia del pacto constitucional y la de quienes han dejado clara su ruptura, grupo en el que hoy figuran CiU e Izquierda Plural (en 1978, el PCE) que en su día participaron en dicho consenso.
Mañana tendremos nuevo rey, un nuevo Jefe del Estado, pero de un Estado envejecido, erosionado y sumido en la severa crisis de sus instituciones y de su clase política. Se ha cambiado la guinda del pastel, pero muchos de sus ingredientes han sobrepasado la fecha de caducidad.